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Ya, después de un blog más que borre (por aquello que me encanta andarme borrando la memoria) espero que este sea el definitivo, o mínimo el que sobrepase el record de los dos años que duro el último. Oseasé que Zatarain es un sucesor legitimo de “Reflexiones de una mente perturbada”, “Buscando a Calíope” y “Euro: reflexiones de una mente perturbada 2.0”

Digo…cuando se termina un ciclo es mejor darle fin a todo lo relacionado con ese ciclo, y no porque sea mejor olvidar si no porque a veces es necesario olvidar, ¿pero qué digo? ¿Si olvidar es algo irreal! No todo es como enchufarte a una maquina y succionar tus recuerdos uno a uno, cual aborto malogrado. Nel nel nel, en esta vida nada es tan fácil, pero si lo fuera…¿cuál sería el gancho para vivirla? y aparte con algo tan fácil cual analogía moralista, obvio, el sentido de culpa es ho-rri-ble.

¿Y que con eso de los pasteles en el refrigerador? Digo, nomás por joder, que la verdad si yo tuviera un pastel en el refrigerador me daría bastante flojera estármelo comiendo de poco a poco, digo…más duro no se puede. ¿O es que el mundo esta tan jodido? Y hablando de jodides, me he enterado de cosas feas, muy feeas, y enfermas que tienen que ver con personas buenas y muy lindas. Mal mal mal. Esto debería ser más ad hoc con la nueva era del espiritismo, pero nel nel nel. Ahorita estoy jodiendome la tatema y testereándome las pocas neuronas en funcionamiento para ver que pichorras le paso a mi ipod, porque solo me dice “please wait”; ¿que espere que? Un churrazo del divino salvador…de esos ya no hay, esos me abandonaron en la prepa, esos se los quedo todos samu, ni más ni menos. Esos churrazos a mi ya no me dan, ahora el hit es el karma. Mi karma. Y la gente que se presta a nutrir mi historia maldita con el karma (saludos a todos). Supóngame que esto fue otro momento más. Un ir y devenir más. Aunque así la merita verdad, yo ya no estoy para esos ires y devenires tan cansados que últimamente me han tocado, solo espero que esto, o mejore o que se de muerte por sí solo, porque yo no tengo corazón para hacerlo.