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Tiene la sonrisa más triste del mundo. Lo entiende todo al reves y por eso me gusta tanto. A veces la tengo en un pedestal tan alto que no se como subirme.Me envia mensajes al celular y mails controvertidos que hablan de lo que le molesta; es su forma de decir que esta pensando en mi, que le importo, que le preocupo.

Me dice “tequiero” cuando esta feliz. Cuando dice “eres muy importante en mi vida” la preocupación se desborda por sus labios.

Cuando se enoja, desentierra pedazos sangrantes de su pasado y los unta en mi manos, yo intento coagularlos; creo que por eso me los da, por eso deja que yo me manche las manos, por que sabe (o espera) que los resuelva.

Tiene una mente psicopata, que se eclipsa cada tanto por una fe medio beata y una conciencia alarmista.Vive en un mundo de ninfas y elfos, sueña con cerberos y dionisios intrascendentes que la saquen del sopor de la vida diaria.

Se que sabe a vid y huele a verdad.

Hace mucho que no me pasan cosas raras. Hace mucho que siento que no vivo. En realidad esa “hace mucho” es exactamente seis meses y quince días. Desde ese día no pongo pie en cualquier institución educativa que se precie. Porque ohh si, yo iba a instituciones educativas de renombre, algunas con un meloso betún que se podría poco a poco, pero al final de renombre. En ese entonces yo pensé que lo sabía casi todo lo que tenía que saber acerca de la madurez y las responsabilidades. Ilusa yo! No sabía nada, y creo que sigo sin saberlo, porque no me importa mucho aprenderlo. Antes pensaba en presente. Ahora pienso en futuro: “cuando regrese a…” “cuando salga de…” “cual me muera de…” , mis frases han perdido sentido. Mis palabras saben a cartón.

Cuando alguien me pregunta ¿y la escuela? Ya no sé ni que responder. Porque ya no me creo que regresaré. Tal vez lo haga, tal vez no. Y es que cada que las veo me parecen tan lejanas… tan etéreas. Con sus zapatos blancos y plumas de colores anotando cantidades, diluidos, órdenes medicas. Y una voz aguardientosa me pregunta que si eso es lo que quiero…. Ver la muerte todos los días. ¿No me basta?

¿Y letras qué?

Trabajar y ganar 5 cifras al mes no es la gran cosa. Es una chorrada que tratan de meterte en la cabeza como lo máximo del mundo. Como el status quo al cual aspirar. Es una tontería estudiar largos años (aunque la carrera te guste) solo para al final terminar trabajando y ganar dinero que probablemente gastes en cosas que no necesitas, no quieres y no ocupas.

Ah y no es necesario tener que estudiar para ganar 5 cifras al mes. Es solo cuestión de productividad y concesiones.

Es solo cuestión de hacer lo que tienes que hacer, cuando tienes que hacer, sin más. Es cauterizar emociones y darle la espalda a todo lo que pensaste tu vida iba a ser.

Ganar 5 cifras al mes, es solo otra chorrada que no necesitamos (como los teléfonos celulares, los zapatos nike, y las corbatas de diseñador) pero que queremos por el status que representan (que tampoco necesitamos).

Se trata de ser solo otro pobre diablo que trabaja de 9 a 5 en su vida de cubiculos, escalafones sindicalizados, gente mediocre e hipocrita y viajes interminables a la copiadora. Para que después llegues tan cansado que no puedes hacer nada más que almacenar carbohidratos y dormir para soñar impunemente en todo lo que te prometieron y no es.

Pensamos demasiado… solo rómpeme en cachitos bajo tu almohada.

“También a un gran hombre lo puede exasperar una miserable mosca.”

José Martí

No me interesa saber si la historia que estas contando es verdadera, lo que me interesa saber es si eres capaz de destruir a alguien con tal de mantenerte fiel a tu esencia.

No me interesan si los astros están perfectamente alineados con tu signo, sino si has tocado el centro de tu propio dolor.

No me interesa tu vida. Lo que quiero saber es si eres una persona real.