Tengo más de un año que no escribo en este espacio, antes le dedicaba mucho tiempo y mucho esfuerzo. Me devanaba los sesos intentado saber sobre que escribir o que decir o que podría sonar intelectual y culturoso. Después paso una serie de acciones que me alejaron de esto de escribir.
Solo hay una razón por la cual retomo esto. Este blog. Porque lo necesito. Termine una relación con una persona muy importante, porque necesito dejarla ir. Porque no entiendo que pasa y tengo la ferviente creencia que de la otra parte, tampoco se sabe que se quiere. Y en momentos, quisiera luchar por todo, y en momentos quisiera olvidarlo todo.
Es un sentimiento muy ambivalente y que carcome demasiado. Trato de encontrarle el sentido, pero se que no lo tiene, que tengo que dejarle pasar, que tengo que seguir y olvidar toda posibilidad por ahora. Porque hoy, se que no tiene ninguna posibilidad, aunque el sistema limbico me indique lo contrario.
El Vox Pupuli acuerda que lo mejor seria dejar ir, dejar de estar y dejar la disponibilidad de lado. El vox pupuli y la razón… el corazón, ese sigue jodiendo con que lo mejor sería luchar. Y yo la pendeja que queda en medio, no sabe que hacer realmente. No sabe nada.