Cuando conoces a alguien, no esperas que ese alguien sea alguien, se convierta en ALGUIEN, es solo otro alguien entre los muchos alguienes que ya conoces y que te da un reverendo comino su vida. Y asi pasan los días posteriores al conocimiento, y lo ves con ojos misericordiosos esperando que no sea nadie, porque querer a nadie es más fácil que querer a alguien por lejano que sea.

Y luego, la magía pasa, lo inesperado se espera y te ves señando el momento en un increible beso lleno de quimica y pasión, que tú piensas, debe repetirse… porque si ha sido tan bueno, si has notado su cuerpo temblar de placer, si la hiciste vibrar encarecidamente, porque no deberia repetirse? Ese es un regalo de los mismisimos dioses, dioses eliocentristas y paganos que saben que lo bueno de esta vida es vivirla a plenitud. Porque, todas tus experiencias te dicen: aprovecha el momento, vivelo, disfrutalo, atesoralo!. Vamos! ¿Que es tan dificil saber vivir?

Pero contra todo, no se repite, se crean dramas sobre dramas, y se va perdiendo las ganas.

Todo cansa, absolutamente todo cansa en esta vida, en este mundo, y tú no eres la excepcion, nos creemos unicos e irrepetibles, pero la verdad es que hay miles esperando solo un descuido, un resbalon de nuestra parte de suplantarnos y robarnos nuestra vida.

por una semana que faltes, por un día que te alejes, por un año que te tomes, ya has perdido todo.

¿como se puede querer a una persona que esta en otra ciudad, que esconde sus problemas, que calla, que otorga y niega a la vez? ¿como?

el pasado ya no es suficiente, el futuro es inconsistente.

Tiene la sonrisa más triste del mundo. Lo entiende todo al reves y por eso me gusta tanto. A veces la tengo en un pedestal tan alto que no se como subirme.Me envia mensajes al celular y mails controvertidos que hablan de lo que le molesta; es su forma de decir que esta pensando en mi, que le importo, que le preocupo.

Me dice “tequiero” cuando esta feliz. Cuando dice “eres muy importante en mi vida” la preocupación se desborda por sus labios.

Cuando se enoja, desentierra pedazos sangrantes de su pasado y los unta en mi manos, yo intento coagularlos; creo que por eso me los da, por eso deja que yo me manche las manos, por que sabe (o espera) que los resuelva.

Tiene una mente psicopata, que se eclipsa cada tanto por una fe medio beata y una conciencia alarmista.Vive en un mundo de ninfas y elfos, sueña con cerberos y dionisios intrascendentes que la saquen del sopor de la vida diaria.

Se que sabe a vid y huele a verdad.

Hace mucho que no me pasan cosas raras. Hace mucho que siento que no vivo. En realidad esa “hace mucho” es exactamente seis meses y quince días. Desde ese día no pongo pie en cualquier institución educativa que se precie. Porque ohh si, yo iba a instituciones educativas de renombre, algunas con un meloso betún que se podría poco a poco, pero al final de renombre. En ese entonces yo pensé que lo sabía casi todo lo que tenía que saber acerca de la madurez y las responsabilidades. Ilusa yo! No sabía nada, y creo que sigo sin saberlo, porque no me importa mucho aprenderlo. Antes pensaba en presente. Ahora pienso en futuro: “cuando regrese a…” “cuando salga de…” “cual me muera de…” , mis frases han perdido sentido. Mis palabras saben a cartón.

Cuando alguien me pregunta ¿y la escuela? Ya no sé ni que responder. Porque ya no me creo que regresaré. Tal vez lo haga, tal vez no. Y es que cada que las veo me parecen tan lejanas… tan etéreas. Con sus zapatos blancos y plumas de colores anotando cantidades, diluidos, órdenes medicas. Y una voz aguardientosa me pregunta que si eso es lo que quiero…. Ver la muerte todos los días. ¿No me basta?

¿Y letras qué?

Ni siquiera vale la pena mencionar que el año nuevo paso sin pena ni gloria por mi mente. Solo un trámite más para ir muriendome poquito a poquito, y a veces más rápido.

La unica luz que me alumbra ahora, es la de la pantalla del portátil, y eso porque todavia tiene bateria, si no ni esa me quema.Las situaciones son tan raras como yo me creo y me profeso, pero a últimos días se me antojan amargas y sin sentido. ¿será que si, que desde el momento en que me pare a pensar si la queria, deje de quererla para siempre? Si es así, maldito Sempere… su boca estaba llena de verdad.

Lástima de los avances chingados y del cariño desperdiciado.

Una vez más el libre albedrio de la humanidad queda truncado desde muy temprana hora, el principio básico vital nos traiciona siendo solo cigotos expuestos a la decisión de nuestros creadores. Desde ese momento estamos muertos. En la actualidad algunos de nosotros hasta hacemos afán y nos regocijamos del hecho de estar muertos y seguir caminando. Las distintas modas oscuras y emocionales solo están aquí para recordarnos lo que queremos olvidar: Estamos muertos. Nuestra generación está empeñada en adoptar a la muerte como su perpetua amiga, como algo bello que carece de dolor, pues el dolor lo manifiesta el vivir.

En nuestro afán por querer entender este proceso creamos distintas ciencias, tanatologia, teología, psicología. Lo cierto es que lo primero que deberíamos aprender es que estamos aquí para morir; claro no sin antes haber padecido grandes cosas, esplendidos planes, trágicos amores y terribles traiciones. Cuando nos dicen “aprovecha el día”, quieren decir “ocúpate”, olvídate de que cada segundo que pasa, mueres poco a poco. Te oxidas. Cada respiración que tomas contribuye a que tu estancia desvanezca y concluyas tu ciclo vital sin pena ni gloria, y más importante aún, sin alborotos innecesarios que hagan cesar la paz de otros, a nadie le gusta escuchar lamentos ajenos ni servir de paño de lagrimas del compañero de oficina.

Darnos cuenta de que nacemos, crecemos y moriremos (algunos sin el “reproducirnos”) añade otro trauma a nuestra existencia, porque es queramos o no, la muerte siempre nos alcanza. El nacer en sí, es una condena limitada que nos hace acreedores a una estancia en la vida, en el mundo y en el espacio en que muchos otros han perecido por hacer exactamente lo que todos hacemos cada día: vivir. Incluso si vives al máximo, sigues estando muerto. Tratamos de ser personas vitales y coqueteamos constantemente con la muerte. Incluso sin pensarlo nos paramos asiduamente en el borde un precipicio y balanceamos nuestras opciones y decisiones al borde de él, solo para poder gritar: ¡mírame, sigo vivo!

Probablemente seamos afortunados ante la muerte. Es lo único que nos mantiene en el camino para conseguir lo que queremos, da sentido a nuestra vida y aflora nuestra humanidad cuando es necesario. La muerte proporciona la necesidad más primitiva que tenemos, la necesidad de antagonismo. El descubrimiento del enemigo implica la manifestación de nuestra propia esencia. Somos por lo que no somos.

A pesar de que no hay muerte digna, esta nos redime y purifica al hacernos consientes que nada es eterno y eso, muy a nuestro pesar, nos incluye.

La relación vida-muerte, es la más duradera que podamos tener, la más profunda y en general, la propia limitación de nuestra vida nos ayuda a la comprensión y valoración de la misma.

De cualquier forma, todo esto muchas veces no nos importa, morir es algo cotidiano y morboso, algo sin gloria ni cache, ni el meloso bouquet de años pasados, cuando al morir se te redimía, incluso hasta se te vanagloriaba. Ahora mueres centenares si no miles al día. La muerte es algo usual. Morimos todos los días, no hay nada de nuevo en ello.

Hoy es mi cumpleaños. Cumplo veintidos. Acabo de ver la película más putamente curra, cursi y mamona de toda mi vida. Y si, tiene índole safista (a que no saben que es safista!) y la neta si me hizo soltar mis lagrimitas, pero tampoco es tanto. Yo la neta, la hubiera matado a ella, así bien el Túnel de Sábato, no me hubiera suicidad y mucho menos me hubiera echado un duelo con su pinche noviecito.

Yo….la neta no hubiera hecho nada, solo me concedería una tregua, dejaría de espuelar el recuerdo, de escanciar los sentimientos. Me olvidaría del tremendo goce que obtuve de sus labios. Pero…..mmmmtttaaaa…. es tan difícil, tan caprichosamente difícil.

Eniway….

Hoy es 9 de octubre. Dentro de un mes cumplo 22 años e inevitablemente, como todos los años siento que no he hecho nada de mi vida. Y que probablemente no haré nada. Nunca voy a terminar una carrera. Nunca me voy a titular. Probablemente nunca regrese a Europa a ver si la marca que deje sobre un palco de plaza sigue ahí.

Tengo 3 semestres de ingeniería, 2 de enfermería y varias clases aleatorias de letras. 1 carta de cambio de carrera, una de baja temporal y 2 de dimision de varias causas. 2 accidentes automovilisticos y uno alcoholico. Tengo 3 libros pseudo publicados, uno queriéndose publicar pero sin buen augurio. 2 investigaciones ambientales publicadas y 3 manuales/compendios de letras españolas. Tengo en mí haber 9 amoríos inacabados, dos trágicos amores y miles de dudas acerca de ellos. He leído – y releído – cerca de mil libros, y compuesto dos canciones para piano. Ah sí, y toco el piano de cuando en cuando. Tengo una deuda por 20 mil pesos que estoy pagando y liquidando constantemente. Estoy ahorrando para un coche. En el presente y hasta agosto del 2009 un empleo que me remunera 5 cifras mensualmente y miles de horas de hastío interno que complemente con Demian, que volvi a leer después de ver un anime dramático.

Mis brazos muestras 8 marcas de canalizaciones hechas en la última semana.

Actualmente escribo para varias publicaciones medio chafas, por no decir mediocres con seudónimos inimaginables como Avianna Déniz y Lázaro Vidaurri Dufour y me empeño en redactar un artículo titulado “todos nacemos muertos” que estoy segura…yo no me invente, solo lo leí por ahí (el titulo). Sigo sin encontrar la letra que me complementara.

Como decía, siento que no he hecho nada. Y eso me deprime enormemente.

Ahh, y estoy posteando esto desde mi muy lenta conexión del trabajo.

Hay mentiras blancas y mentiras negras

…y muchas tonalidades de mentiras grises.

Hay mentiras en la boca del parroco, en los labios de la esposa, en los besos del amante. Mentiras sobran, motivos bastan, oidos se hacen sordos.

Yo quisiera poder dejar de mentirme. Quisiera poder dejar de pensar que todo esta bien, cuando no lo esta.

Soñé que asesinaba a alguien. Todavía no sé quién era. O es.

Soñé que tomaba su cuello entre mis manos y susurraba a su oído palabras llenas de odio. Palabras que tenían el nombre de otra persona, que tampoco recuerdo, porque quería sacarme de su vida, decía que el espacio entre nosotros quedaba sobrando, Yo contestaba que quien quiere de verdad, quiere en silencio, con hechos y nunca con palabras.

Soñé que la arrastraba a un cementerio y entre matorrales muertos le asestaba el primer golpe. Creo que era una mujer.

Que de la nada mis manos se pintaban de carmesí y su vida se escurría entre mis dedos. Pero yo no podia deternerme. Mientras levanta el brazo para hundir otra vez el cuchillo pude ver en las ramas de un árbol cercano a un conejo de ojos rojos, que miraba fijamente y movía la nariz como si estuviese masticando algo y de sus diente colgaban hojas impresas y un olor a papel quemado me impregnaba la ropa.

Después de tantas puñaladas por fin me sentia libre, me mantuve en silencio para poder oir su último estertor y cantar victoria; su cuerpo ensangrentado estaba tirado sobre la hojarasca putrida que cubria el suelo, y por arte magia empezaba a encogerse. Se momificaba hasta parecer el cuerpo de un niño de meses, con la piel ceniza y las cuencas de los ojos hundidas. Tal era mi delirio que buscaba una lata de cafeé de colombia entre mis cosas para ahí guardar el cuerpecillo. Lo dejaba a la vista de todos, en uno de los paraplenes que construyeron en la rivera del rio.

Nadie notaba su ausencia. Ya en la quietud de mi cuarto lo inimaginable ocurrio. Trate de agarrar uno de mis libros y al contacto se encendia en llamas azules. Asi uno y otro y otro. Lo unico que me quedaba eran trocitos de páginas quemadas con retazos de palabras impresas y el olor a papel quemado que habia sentido en el cementerio.

Cada que lavaba mi ropa se teñia del color de su vida y se escurría hasta la coladera donde mis perras olfateaban el cemento mojado y huían chillando. Después desperté y ese mismo carmesí se introducía en mí mediante tubitos de dudoso material que enfermeras de largos dedos y sonrisa falsa ponen en mis venas.

Después soñé que me encontraba una libreta chiquita, con hojas de rehúso engargolada, como un bloc de notas. Y lo guaradaba sigilosamente en mi mochila sin que nadie me viera. En el distinguía tu delgada caligrafía. Las letras brotaban conforme iba pasando de hoja, una a una. Y luego a montones. La leía toda pero al querer volver la pagina las letras se iban degradando en motas de tinta imperfecta que se hacían agua en los bordes de la hoja para terminar chorreando mis pantalones, impregnándolos de un tibio sentimiento de tristeza. Al terminar de leer la libretita no recordaba ninguna palabra. No recordaba tu rostro ni el sabor de tus besos.

Después volví a despertar y los mismos tubos estaban en mis pocas venas.

Soundtrack de vida aleatorio.

Creditos iniciales: Mad World – Gary Jules.
Despertar: Side – Travis.
Primer Día de Clases: So Here We Are – Bloc Party.
Al Enamorarse: Sunny Road – Emiliana Torrini.
Escena del Beso: Processed Beats – Kasabian.
Canción de Pelea: Volver a Vivir – Vaquero.
Ruptura: But For Now – Jamie Cullum.
Graduación: Hurt – Johnny Cash.
Mi Gran Ruptura: Here is Gone – Goo Goo Dolls.
Shockeo Mental: I Needet it Most – My Morning Jacket.
Canción para Manejar: War – Chikita Violenta.
Reconciliacion: Weapon Of Choice – Fat Boy Slim.
Flashback: Tear You Apart – She Wants Revenge.
Boda: Timeless – Goldie.
Nacimiento de mi hijo: These Are The Days – Jamie Cullum.
Momento de Triunfo Final: Juicebox – The Strokes.
B atalla Final: I still Remenber – Bloc Party.
Escena del Funeral: Cutt Off – Kasabian.
Creditos Finales – In My Place – Coldplay.